domingo, 9 de septiembre de 2007

Nueva-Zelanda, sin adversario


.
Los Blacks dieron una clase magistral en Marsellla, reduciendo a Italia a su mínima expresión desde el primer minuto. Podemos repetir con el coach de Italia Berbizier: Que partido voy a comentar si no hubo partido. Solo hubo un solo equipo en la cancha, frente a una oposición sin ilusiones. Pareciera que los Blacks juegan al rugby como un pianista toca el piano con los ojos vendados.
.
Si hubiese algo que reprocharle a los Hombres de Negro son los dos trys de Italia; por intercepción de un pase el primero y el otro de Bergamasco, como consecuencia de una iniciación de juego insegura desde los 22 negros, por obra de Luke MacAlister. En los Blacks hay, la concepción de un rugby que nunca retrocede al impacto y que no ambiciona otra cosa que transformar la linea de ventaja en abstracción, a fuerza de atravesarla a todo instante; la capacidad para convertir todo balón de recuperación en un venerable objeto, un regalo; esa virtud de ocasionar peligro a partir de los cuatro costados de la cancha. Son una verdadera pesadilla para sus adversarios.
.
Sin comentario.