martes, 23 de octubre de 2007

Riqueza técnica, pobreza táctica


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Si hubiese que resumir esta Copa del Mundo en una expresión, tendríamos que decir que fue la del "juego al pie". La final Inglaterra - Sudáfrica fue la cúspide, remitimos al lector de estas lineas al artículo anterior, donde las cifras publicadas al respecto, son más que elocuentes.
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Sin embargo valga constatar al mismo tiempo, otras mejorías, y de talla, con respecto a Mundiales anteriores. La más evidente es: la preparación física, que fue de un altísimo nivel. Los equipos "chicos", a pesar de scores abultados, nunca hicieron el ridículo, mantuvieron el ritmo de principio a fin en un partido, pudieron resistir bien los choques. Igual constatación si comparamos naciones del Sur con naciones del Norte, fuera del primer partido de Inglaterra contra Africa del Sur, en general, las naciones del Norte estuvieron a la altura, especialmente Francia e Inglaterra en cuartos de final, frente a Nueva- Zelanda y Australia respectivamente. En cambio parece ser, que existen diferencias en lo que es la adaptación técnica individual a esta evolución física. All Blacks, Springboks y Wallabies, se muestran de mayor rendimiento, cuando se trata de dar un pase, patear o recuperar el balón a toda velocidad, sea al pie o a la mano el pase. Los tackles son también más "de punto", bloqueando el hombre y el balón al mismo tiempo, acompañándolo al piso y obrando de tal forma de que quede del lado del bando defensivo. Pero la resistencia al tackle también ha progresado, con el objeto de permanecer de pie el mayor tiempo posible, esperando el apoyo o logrando avanzar aún más antes de ir al piso, con el fin de dejar en muy buena posición de ataque a los refuerzos que llegan.
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Tácticamente el juego se empobreció y si el balón conoció el movimiento fue en el aire y detras del touch. De mano en mano, movieron el balón las naciones más modestas y sin grandes ambiciones de laureles. Para los "amateurs", en el sentido más genuino del término, fue el partido de Fidji contra Japón el que más gustó. Las naciones del Pacífico fueron las que trajeron aire a la competencia. Por que por el lado de los favoritos, el espectador estuvo a dieta: "Sólo la victoria cuenta." Una conquista sólida, un poco de juego en el pequeño perímetro, mucho juego de ocupación al pie, una defensa impermeable, y si todo anda bien, autorisación para jugar un balón de recuperación, a condición de que sea más allá de los 22 metros.